LOS FRUTOS MÁS DIFÍCILES PARA ALCANZAR EN EL
DESARROLLO DE AMÉRICA LATINA
América vive su décimo año de crecimiento económico sostenido.
Desde el año 2002 la pobreza ha disminuido en cerca de 58 millones de personas,
con 167 millones de personas viviendo aún por debajo del umbral de pobreza A
pesar de las buenas noticias, la región continúa enfrentando retos estructurales
que impiden el progreso en la lucha contra la pobreza y la desigualdad.
Por lo que el
propósito es identificar los subgrupos de la población que más se han
beneficiado en esta década (los “frutos fáciles” del progreso) y los que menos
se han beneficiado (los “frutos más difíciles de alcanzar”) en términos de
participación e ingresos laborales a partir de un estudio de seis países de América
Latina con alto crecimiento del PIB per cápita (Argentina, Brasil, Chile,
México, Perú, Uruguay y Repú-blica Dominicana) para hacer un acercamiento y
percatarnos de lo que está sucediendo en las economías de mayor dinamismo
Los frutos o logros
fáciles son alcanzables con la actual trayectoria de crecimiento
económico, en el que los ingresos laborales han sido el factor más importante
en la reducción de pobrezas, mientras que los frutos o logros más difíciles
requieren cambios específicos en políticas públicas, en comportamientos e
incluso en prácticas culturales para llegar a ciertos grupos de la población
que no se encuentran entre los sectores más dinámicos de la economía ni están
cubiertos por las redes de seguridad social existentes.
¿Pueden obtenerse mayores logros en la lucha contra la
pobreza con una racha de crecimiento más duradera?
La evidencia sugiere que sí y que no al mismo tiempo. Sí,
porque el crecimiento continúo todavía puede reportar mayores beneficios en el
ámbito de los ingresos laborales y los programas fiscales y de protección
social existentes. No, porque gran parte de la pobreza que todavía existe se concentra
en realidades persistentes y claramente identificables de población, sectores y
zonas geográficas, que han llegado a un punto de rendimientos decrecientes en
bienestar luego de verse expuestos repetidamente a más de lo mismo.
Cerrar la brecha entre ricos y pobres exige ir más allá de
las soluciones fáciles. Hoy en día, cuando la trayectoria de crecimiento
económico de muchos países de la región ha empezado a desacelerar, es
fundamental el estudio de las barreras estructurales, sociales e incluso psicológicas
que hacen que los frutos más difíciles de alcanzar sigan lejos de nuestras
manos
La diferencia está en que el logro que buscamos se encuentra
“más allá del PIB” e incluye otras dimensiones del bienestar, tales como la
calidad del empleo, la seguridad personal y el empoderamiento social, entre
otras “dimensiones faltantes”, como también empezar el cambio por el lado de la
oferta, mirar más de cerca los mejores proyectos y las mejores intervenciones
de política en la región, y evaluar los beneficios marginales de su expansión.
Sin embargo parte de la premisa importante el cambio de
actitudes de nosotros los jóvenes, ya que se pretende superar los obstáculos
del presente y echar por tierra las barreras que desde hace mucho tiempo han
obstaculizado el desarrollo en una región que nos incluya a todos.

"Sería ingenuo pensar que los gobernantes propongan un sistema educativo que libere a la clase pobre" una paráfrasis de Paulo Freire, eliminar la pobreza se logra con cubrir las necesidades básicas de las personas con instituciones necesarias que cumplan servicios, sin embargo, eliminar la cultura de la pobreza solo se logrará con educación, esta labor social es de todos .
ResponderBorrarEs verdad pareciera que es una meta imposible , basicamente es una meta a largo plazo que incluya concientizacion de la poblacion pero sobre todo de instituciones que puedan apoyar al surgimiento de este sector rechazado ya que de alguna manera necesitan sentir apoyo . Empezemos por la educacion de la generacion venidera y buscar en la actualidad un trato mas equitativo.
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